Telf: 601082966 | Email: info@sexologosvalencia.com

Tratamiento de la Eyaculación Retardada


Se considera que la eyaculación retardada está íntimamente ligada a causas psicológicas, pero también puede relacionarse con motivos de orden orgánico. Un porcentaje elevado de pacientes presenta problemas hormonales subyacentes, mientras que otros muchos son víctimas de su propia obsesión por retardar la eyaculación al máximo creyendo que así aumentan el goce de su pareja. En este caso, el exceso de control sobre el proceso fisiológico desencadena la supresión del mismo.

También puede darse que esta patología se manifiesta temporal o circunstancialmente, asociada al sexo con una determinada persona y no con el conjunto de las parejas sexuales del paciente en cuestión. La inseguridad, las elevadas expectativas creadas o la percepción errónea del sexo pueden contribuir a elevar la presión experimentada por el hombre. Pero, sobre todo, la raíz psíquica de la eyaculación retardada se halla en los hábitos adquiridos mediante la masturbación. Los patrones adquiridos en la práctica onanista coartan sus reacciones físicas ante el estímulo externo. Si el hombre está acostumbrado a realizar movimientos rápidos y decididos, probablemente sufra dificultades para alcanzar el orgasmo si los movimientos del coito responden a un ritmo más lento o pausado.

En cuanto a las causas orgánicas, la disfunción podría estar debida por el uso y abuso de distintos tipos de sustancias psicotrópicas o fármacos agresivos (por ejemplo, los antidepresivos). Por otra parte, se han registrado determinadas enfermedades que pueden tener una incidencia negativa sobre el mecanismo que activa la eyaculación. Normalmente son de orden neurológico (tales que los accidentes cerebrales o la espina dorsal dañada). También puede deberse a un trauma severo en los nervios pélvicos, responsables de controlar los orgasmos.

Es importante detectar el origen de la patología en cuestión, pues de él dependerá el tratamiento aplicable. En el caso de deberse a razones psicológicas, será necesario intervenir desde el punto de vista de las terapias conductales. Sin embargo, si la motivación es puramente biológica u orgánica, el paciente habrá de someterse a un tratamiento farmacológico adecuado o a una intervención quirúrgica (ante daños en la espina dorsal o los nervios pélvicos) para intentar paliar los efectos de la eyaculación retardada.

Have any Question or Comment?

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Categorías